Wicca

Presentación.- Universo Literario. Los elementales (seres conectados con los cuatro elementos que rigen al planeta: agua, tierra, aire y fuego)
En toda cultura primitiva están presentes la religión y la magia, y con ellas un sinfín de elementos e interpretaciones acompañan a historiadores, antropólogos, filósofos y eruditos en la materia. Imágenes de diosas y dioses protectores de la fertilidad o de la lluvia están asociadas a la naturaleza y se remontan a más de 30,000 años. Sin embargo, con el paso del tiempo esta cosmovisión fue desplazada por la iglesia y sus dogmas. El siguiente modelo occidental fue a cargo de la ciencia despojando la existencia de todo vestigio divino o sagrado; su metáfora o su medida del mundo y de las cosas fue el modelo mecanicista, un control preciso para predecir todo movimiento. Incluso la vida y espiritualidad del ser humano.
En ningún momento demeritamos la importancia y logros del progreso en la ciencia y la tecnología, solo señalamos cómo la historia nos narra de qué manera el ser humano se vio despojado de una parte de su constitución humana. Está claro que las viejas estructuras u organizaciones políticas han desplegado una serie de conflictos tanto individuales y sociales, se han saturado a sí mismas y están cayendo por su propio peso. Creemos que la falta de conciencia histórica crea un vacío, si no sabemos de dónde venimos no sabremos hacia dónde vamos, ignoramos de qué estamos hechos o somos capaces colectivamente e individualmente. En la actualidad, cada día hay más gente consciente en recuperar esa unidad que nos vincula o armoniza con el todo.
Algunas personas ven en la Wicca una religión neopagana de nigromancia y misticismo, pero también hay un sector que sólo se identifica con las creencias ancestrales conectadas a la naturaleza y hacen de esto un modo de vida. Sus principios son simples: 1) Observar adentro de nosotros mismos es un signo de espiritualidad y autoconocimiento; 2) Creen en la dualidad de la deidad; 3) Respetan y practican el libre pensamiento; 4) Autogobierno y responsabilidad sin dañar a nadie; 4) Saben que cada acción es triplicada y que cada persona tiene el derecho de formar su concepto de Dios (no es sinónimo de ateísmo).
En Hanami nos apropiamos de esa fuerza creadora y divina. El Dios y la Diosa no simbolizan al hombre y la mujer en específico, sino son energías abstractas contenidas en todo lo existente en este universo. También conocidas en otras culturas como ying y yang, blanco y negro, negativo y positivo... Sea como sea, toda esta realidad se conforma a través de una polaridad bien definida.
La Wicca está arraigada en la tierra y en sus ciclos universales en la cual la divinidad no está afuera, sino dentro de nosotros con todo lo que encierra su magia y sus simbolismos. Todo en este mundo es una divinidad con sus claroscuros. Considera la actualización en las ciencias y se preserva aquello que contenga vida. En lo personal, la wicca representa un primer acercamiento a una voz propia como fuente inagotable de poesía y a un modo de ser en el mundo.
Los Elementales
El ser humano, a pesar de su inmensa complejidad, siempre partirá de preguntas sencillas o elementales que le permitan formular respuestas o dar explicación de las sensaciones de todo cuanto le rodea y acontece.
En cada cultura y en cada país de cualquier latitud del mundo y en cada persona el pensamiento primitivo está vigente en lo simbólico: Salamandras, Silfos, Ondinas, Nereidas, Hadas..., sostienen en algún punto el orden general del mito. En la mayoría de culturas primigenias los elementales son considerados una esencia que habita el reino mineral, vegetal, animal o simplemente, se refieren a vibraciones que habitan el planeta (tattwas) o el universo. Seres naturales en constante evolución y aprendizaje forman parte del fuego absoluto de la vida. Cada uno de ellos tiene sus deber o misión de acuerdo al grupo de donde proviene. Seres juguetones, solidarios, animados, a partidistas, irreverentes, sin gobierno, sin pretensiones... mas que el deseo de expresar el mundo que les circunda.
En la actualidad se vive en una pluralidad de universos culturales por lo que no es posible mirar al mundo con ideas totalizadoras, en este espacio caben todas las voces. Los elementales somos los ciudadanos y ciudadanas de a pie que vivimos día a día los avatares de la selva asfáltica, sus plumas convergen en el lienzo y lo virtual, son portadores de compartir o mostrar esta dualidad en que transita el ser humano: lo divino y profano del universo.
De las culturas ancestrales tomamos el aprendizaje que nos heredan para dar forma a éste espacio personal de escritura creativa, casi, casi intuitiva. Así es cómo nace Hanami.
